miércoles, 25 de junio de 2008

La nada


¿Qué hay dentro del vacío?¿Hay animales que no hacen nada? ¿Qué órganos son inútiles? ¿Para qué sirve el cero? Adentrémonos en el apasionante mundo de lo que no existe..


Fascinados por la ausencia. En el Instituto Desy de Hamburgo, un físico contempla una microplaca de silicio que se va a bombardear con rayos X. A su alrededor se ha creado el vacio para que el experimento funcione a la perfección.

La nada da vértigo. Asomarse al límite del mundo físico y contemplar sus inmensos espacios vacíos nos enfrenta a terribles paradojas de difícil comprensión. Aceptamos con naturalidad que el cosmos más allá de nuestra atmósfera está vacío (cuando, en realidad, no lo está), pero nuestra mente se rebela a la hora de imaginar que la piedra que acaban de buzamos a la cabeza también está llena de vacío; que, a nivel atómico, esta contundente arma no es más que un montón de núcleos alrededor de los cuales giran unos cuantos electrones, dejando entre ellos un espacio en el que ¿no hay nada?Vista así, la nada duele, es contundente, está llena de cosas. Desde la perspectiva de la física, en las lejanías del espacio interestelar, la nada lo es todo.Desentrañemos este enigma. Tradicionalmente, el ser humano ha sido contrario a aceptar la idea del vacío. Para la mente de un científico del siglo XV, por ejemplo, no tenía sentido preocuparse por lo que no es. Pero desde el siglo XVII la ciencia sabe que la nada es algo. El cambio de mentalidad se lo debemos, sobre todo, a las investigaciones de Evangelista Torricelli (1608-1647), creador del primer tubo de vacío experimental. Un tubo de cristal de 1,2 metro de largo e introdujo el extremo abierto en un plato del mismo líquido. Observó que la mayor parte del metal permanecía en el tubo en lugar de caer al plato y que en la parte alta de la columna de mercurio se formaba un espacio vado. Llegó a la conclusión de que la columna líquida se mantenía gracias a la presión del aire sobre el mercurio. Por eso, hoy los barómetros más fiables registran la presión atmosférica midiendo la altura de una columna de mercurio en el vado. Es decir, la nada sirve para algo.

La crema (y la sangre) buscan una salida.


Este experimento (ARRIBA) es una de las formas más sencillas de comprobar qué le pasaría a un astronauta si se quedara flotando en el espacio sin nínguna protección. Se ha introducido una torta de crema en una cámara a la que progresivamente se le va retirando el aire para generar el vacio.De ese modo, la presión atmosférica va quedando eliminada. Vomo resultado, las burbujas de aire de la crema se expanden y provocan la explosión de la torta. Al astronauta le ocirriría lo mismo, al expandirse las moléculas gaseosas de la sangre.

Una digestión muy ajetreada


Este gráfico compara los valores metabólicos* de distintas especies en diferentes actividades (digestión, mayor esfuerzo y reposo). Al comparar los distintos índices (diferencia entre el estado de reposo y máxima actividad) se ha obtenido el valor de las esferas azules. La serpiente en digestión y el caballo realizando un esfuerzo máximo producen valores metabólicos similares.*Valor metabólico: milímetros da oxigeno consumido por gramo de sangre en una hora.

NO ES FÁCIL ENCONTRAR LA ABSOLUTA VACUIDAD

Lo malo es que no es fácil hallar un lugar donde resida la nada absoluta. Los científicos que quieren estudiar cómo se comporta un cuerpo en el vado tienden a situar sus experimentos a bordo de un transbordador espacial. Fuera de la atmósfera, solemos pensar que no hay nada. Por ejemplo, se sabe que en el espado nadie podría oír el sonido de una nave, porque no existe ningún medio a través del cual pueda desplazarse el sonido. Aunque lo cierto es que, allí arriba, la nada puede matar. Por ejemplo, si se hubiera agujereado el módulo de habitabilidad de la Mir, los astronautas que permanecieran dentro se habrían encontrado de repente respirando un montón de nada, en un ambiente de presión tan baja que su sangre habría hervido.A esa altura, la gravedad y la atmósfera están ausentes; sin embargo, aún se mantienen algunos residuos de ambas. A bordo de una nave tripulada, el movimiento de los astronautas y los motores producen aceleraciones equivalentes a varias millonésimas del valor de la gravedad terrestre.

FISICA DE LO AUSENTE.

Un vacío de alta temperatura


Arriba, una instalación revestida de placas de grafito en cuyo interior se ha generado el vacío. Se ultiliza para calentar átomos de hidrógeno a 100 millones de grados en el instituto Max Planck de Alemania

Partículas virtuales


Arriba, experimento de sonoluminiscencia. El vacío entre los átomos gaseosos del agua brilla como una diminuta luz azul al ser estimulado el recipiente con ultrasonidos muy potentes.

LAS NAVES ESPACIALES BRILLAN POR SU AUSENCIA

En el exterior, la "atmósfera" residual es capaz de generar una especie de fulgor alrededor del aparato cuando éste atraviesa el tenue gas que habita el vado. Incluso, la resistencia producida por esta miniatmósfera puede modificar la trayectoria de la nave, por lo que se requieren continuos reajustes de órbita.Para hallar un lugar aún más vacío sería necesario aumentar la distancia con la Tierra. Teóricamente se puede decir que cuanto más lejos de ella estemos, mayor es la separación entre las partículas del gas que cubre el espacio interestelar, es decir, mayor cantidad de nada encontramos. Sin embargo, al realizar este viaje pronto observaríamos la facilidad con la que el vacío se llena. Los gases de la corona del Sol, por ejemplo, se evaporan constantemente para formar el llamado viento solar que ocupa prácticamente cualquier espacio dentro de su área de influencia.Y en aquellas regiones donde ya no llega la influencia de ningún sol todavía existe una forma de materia que desafía a la nada. Las partículas de materia interestelar, pequeñas motas de polvo y gas, se agrupan en formaciones nubosas que pueden llegar a ser visibles. La famosa Nebulosa del Águila fotografiada por el Hubble, por ejemplo, ofrece la imagen de gigantescos pilares de gas y polvo que se diría que son tan densos y duros como una columna jónica. Sin embargo, si flotáramos dentro de ellos, seríamos incapaces de encontrar más de una partícula en un volumen similar al de la Catedral de San Pedro de Roma.

NO HAY NADA VACÍO: TODO CONTIENE ALGO

Parece que en el mundo de la física es imprescindible tener siempre en cuenta la palabra "casi". Así sucede en el reino de lo más pequeño. La física cuántica nos ha ensenado que las partículas elementales viven en un mundo virtual de existencia aparente donde nacen y desaparecen en cada momento. Se trata de una especie de "espuma cuántica" que lo llena todo, desde el espacio entre los átomos de nuestro dedo a las lejanías del cosmos, Así las cosas, la nada no existe: en ella se encuentra la potencialidad de todo. La ciencia ha podido comprobar experimentalmente este fenómeno. Por ejemplo, si se sitúan dos placas de metal muy cerca una de otra en un tubo de vacío, ambas se atraen sin necesidad de un estímulo externo. Esto es debido a que, en el hueco entre ellas, sólo caben las partículas cuya longitud de onda sea menor a la distancia que separa las placas. Si la longitud fuera mayor, simplemente no cabrían. En otras palabras, el espacio entre placas está más vacío que el resto del vacío. Es lo que los físicos llaman fluctuación cuántica de la nada.La física cuántica incluso asegura que es posible crear luz de la nada ya que las partículas virtuales pueden convertirse en reales. Esto se demuestra con el fenómeno de la sonoluminiscencia. Cuando un vaso de agua se expone al impacto de ondas de ultrasonido, puede llegar a aparecer en d medio del líquido un puntito azul. Algunos físicos creen que se trata del brillo del espacio vacío que hay dentro de los átomos, que se hace evidente al vibrar a gran velocidad sobre el espejo del agua.Para los físicos, la nada es un complejo dilema. Mucho mejor lo pasan los biólogos que se preguntan, por ejemplo: ¿existen animales que no hacen nada? La respuesta de nuevo es la misma: los hay que no hacen casi nada.La vida del oso perezoso, que se pasa horas sentado e inmóvil a la sombra de un árbol, puede parecer envidiable para algunos. Quizá, también la de la serpiente pitón, capaz de permanecer descansando durante semanas mientras digiere su último alimento. Sin embargo, los biólogos han descubierto que este "dulce hacer nada" es más cansador de lo que parece.

DEDICADOS A UNA SOLA TAREA: CRECER

El investigador de la Universidad de California Mark Chappell ha trabajado muy a fondo con pingüinos Adelie de la Antártida. Las crías de esta especie permanecen semanas enteras quietas en el mismo punto de su helado habitat. Sólo dan pequeños saltitos para pedir comida a sus padres. Las mediciones de Chappell sobre su grado de actividad metabóli-ca demostraron que estas tranquilas crías en realidad consumen el mismo oxígeno por gramo de peso corporal que un ser humano cuando pasea. Es decir, su actividad en reposo es prácticamente el doble que la nuestra cuando descansamos. Parece ser que, cuando los pingüinos aparentemente no hacen nada, en realidad están más que ocupados en una tarea fundamental: crecer, convertirse en seres con una masa corporal que les garantice la supervivencia en un medio extremo.Algo parecido sucede con la serpiente pitón. Este animal es capaz de permanecer en estado de quietud durante semanas después de haber comido. Es como si descansara días y días entregándose a la más absoluta pereza. Sin embargo, su organismo trabaja a un ritmo tan frenético como imperceptible. Las mediciones del consumo de oxígeno de una serpiente en plena digestión han sorprendido a los biólogos. Cinco ratas es la máxima cantidad de alimento que estos ofidios pueden ingerir, lo que supone el equivalente a su propio peso corporal. Si a nosotros nos es difícil digerir un trozo de carne, imagine qué pasaría si éste pesara 79 kilos. Tal glotonería es común entre las pitones, por eso, su digestión es un duro trabajo. El metabolismo de una serpiente bien alimentada puede llegar a multiplicarse por 44 con respecto a su estado de inanición. El único animal que es capaz de acelerar tanto la máquina de su cuerpo es un caballo de carrera a punto de llegar al disco.Es evidente que la pitón se cansa mucho cuando no hace nada. Otros animales, sin embargo, tienen como objetivo realizar el mínimo esfuerzo posible. Es el caso de algunas salamandras que viven en cuevas oscuras y cuyo único alimento es el detritus que rezuma por paredes y techo. Algunos biólogos creen que su ceguera no es más que un recurso evolutivo para ahorrar energía. En un ambiente en el que la vista no es muy útil, mantener dos ojos activos supone un gasto inaceptable. La estrategia de la salamandra es hacer lo menos posible.

FAUNA UTIL.




El oso perezoso (1) pasa largas temporadas inmóvil agarrado a las ramas de un árbol. Algo similar le ocurre a las crías del pinguino Adelie (2), que se mantienen semanas enteras ahorrando energía para crecer más. La pitón (3) durante la digestión multiplica su metabolismo 44 veces. Algunas salamandras (4) han perdido la vista porque supone un gasto energético demasiado elevado para sobrevivir.

DENTRO DE NUESTRO CUERPO, NO TODO ES DEMASIADO ÚTIL

Los seres humanos sabemos bastante de ello. Y no es porque nos deleitemos con la pereza en cuanto podemos, sino porque dentro de nuestro cuerpo existen varios órganos que precisamente se dedican a no hacer nada. ¿O tal vez tengamos que volver a decir, también en este caso, casi nada?Observemos, por ejemplo, el paradigma de los órganos inútiles: el apéndice. ¿Para qué sirve este pequeño tubo de nuestro aparato digestivo si no es para dar trabajo a los cirujanos de vez en cuando?Las secreciones enzimáticas del apéndice son casi imperceptibles y no parece que éste tenga ninguna utilidad para evitar diarreas, como se creía a principios de siglo. Más bien, los médicos de hoy en día empiezan a considerar este fragmento sobrante de intestino como un órgano que participa en nuestra defensa inmunológica. Quizá su trabajo consista en impedir la invasión de partículas extrañas en el aparato digestivo a través del intestino grueso. De hecho, el apéndice es una estructura especialmente rica en células blancas productoras de anticuerpos. De ese modo, este tejido se puede considerar un órgano útil, aunque evidentemente no vital.Tampoco es vital la muela del juicio; muchas personas deambulan por ahí tranquilamente sin ella. ¿Quiere eso decir que no sirve para nada?El gran problema de este molar es que protagoniza una dolorosa incongruencia entre el número de dientes que poseemos y el espacio que para ellos hay en nuestra mandíbula. Los antropólogos han detectado un lento pero constante descenso en el tamaño mandibular humano que, sin embargo, no se corresponde con una disminución del tamaño de la dentición. Es por eso por lo que la muela del juicio, que es la última en salir, a menudo tiene que forzar las cosas para encontrar espacio, con gran sufrimiento para su portador.

UNA ALIMENTACIÓN BLANDA CREA BOCAS MÁS PEQUEÑAS

El retraimiento de nuestras mandíbulas parece tener que ver con el cambio de alimentación, cada vez más blanda y menos exigente a la hora de masticar. Lo cual nos sitúa ante una muela del juicio no completamente inútil. Algunas razas humanas, como los esquimales, cuyas mujeres mastican constantemente cuero para realizar prendas de vestir, tienen mandíbulas suficientemente grandes como para albergar más de una fila de muelas del juicio. En su caso, estas piezas son una herramienta más para la trituración de alimento y garantía de calidad dental incluso tras la pérdida de otros molares más involucrados en la masticación.Otro pequeño apéndice óseo, el coxis, también ha tenido que cargar con la injusta fama de que no sirve para nada. Esta especie de terminación vertebral disminuida sirvió en tiempos ancestrales como punto de partida de la cola en nuestros antepasados que la tenían. Pero hoy no tiene ninguna función semejante y, sin embargo, puede ser causante de graves problemas cuando caemos sobre él.Tradicionalmente se piensa que el coxis es un hueso inútil y fastidioso, pero los anatomistas no están de acuerdo. Según ellos, sirve, nada más y nada menos, como punto de anclaje para los músculos pélvicos que cierran el ano y evitan que nuestras visceras se desprendan siguiendo el impulso de caída de la gravedad.En fin, parece difícil encontrar en la Naturaleza la representación exacta de la nada; en los lugares más vacíos, entre los animales más perezosos o en los órganos más inútiles, siempre hay posibilidades de encontrar algo.

LA NADA EN EL CUERPO.

No caben todas.


Las piezas dentales humanas no encuentran espacion en nuestra mandíbula, cada vez más pequeña. Por eso, las muelas del juicio provocan tantos problemas al salir. Pero no son inútiles.


Huesos fundidos
El coxis aparece en esta tomografía computacional como un cono rosado en el centro de la imagen. ¿Es el recuerdo de tiempos inmemoriales en los que nuestros ancestros tenían cola?


Quitar lo que sobra
El apéndice es un órgano útil pero no vital. Por eso, su extirpación no supone nunguna pérdida en el estado de salud del paciente

Evidente pero ¿Inútil?

Al ver el esqueleto de perfil, el coxis se hace evidentemente en la parte posterior de la pelvis. Algunos científicos creen que sirve para sujetar ciertos músculos.

EL VACÍO SÓLO SE HACE EVIDENTE EN LA MATEMÁTICA

Por eso, el hombre tuvo que inventar el símbolo de la vacuidad. La matemática aportó recientemente la única posibilidad de enfrentarse a la nada absoluta: el cero. La aportación de este número por los matemáticos indios y su incorporación al sistema decimal en Europa a partir del siglo XV revolucionó nuestra forma de contar. Gracias al cero, hoy podemos calcular con cifras gigantescas sin grandes esfuerzos y diseñar programas binarios de computadora. Occidente, que siempre había despreciado el vacío, no fue capaz de vislumbrar la importancia de su representación numérica. Nunca la manifestación de la nada sirviópara tanto.

La magia del espejo

ESPEJITO, ESPEJITO...


La Venus del espejo, de Velásquez.

INTRODUCCION.

Ya lo decía Tiresias, el viejo adivino tebano, que había quedado ciego, entre otras razones, por haber revelado que las nueve décimas partes del placer del amor corresponden a la mujer. Tiresias había advertido reiteradamente a la madre de Narciso que su hijo viviría una larga vida, siempre y cuando no llegara nunca a conocerse a si mismo. Este joven, hijo del dios-río Cefiso y de la ninfa Leiríope, era tan bello que hombres y mujeres se enamoraban de él sin remedio.
La ninfa Eco, castigada por la diosa Hera a repetir únicamente los últimos sonidos de lo que oía, sufría una pasión tan devastadora que, cuando pudo darle a entender la fuerza de su cariño y se vio rechazada, fue desvaneciéndose poco a poco, hasta que sólo quedó su voz. Los dioses, hartos ya de la arrogancia de Narciso, decidieron castigarle, haciendo que se enamorara de si mismo al contemplar su propia imagen reflejada en tas aguas. Cabe imaginar la desesperación que sentiría, condenado a no satisfacer nunca su pasión. Se quedó junto al arroyo, languideciendo hasta consumirse, y en ese mismo lugar nació la flor que lleva su nombre.
El mito de Narciso es el más completo a la hora de ilustrarnos sobre las tres caras más interesantes del espejo: la de su larga historia, la mágica y la psicológica.

LA MAGIA DEL ESPEJO.


El espejo siempre ha sido considerado un objeto mágico, y como tal ha formado parte de la parafernalia de las brujas.
Desde Alicia en el País de las Maravillas hasta Blanca nieves, por poner ejemplos de nuestra cultura, siempre ha sido considerado un objeto mágico.
Protagoniza una de las más antiguas formas de adivinación. Según una leyenda, Pitágoras poseía un espejo que, poniéndolo frente a la Luna, reflejaba el porvenir; y Pausanías habla en su Periégesis de Grecia de los adivinos de Patrás que «sujetaban un espejo con un cordel, lo aproximaban al agua y, tras rezar y quemar incienso, observaban en su superficie lo que iba a suceder con el enfermo».


Instrumento de una de las más antiguas formas de adivinación, Nostradamus mostró en uno su futuro a Catalina de Médicis.
El arte de adivinar por medio del espejo se denomina catoptromancia y tuvo mucho auge en la Venecia del siglo XIV, en que se sumergían en agua, bellamente decorados, para observar lo que pudiera significar su reflejo. Los fines eran desde cuestiones de salud hasta averiguar el paradero de personas desaparecidas o tesoros escondidos, pasando por la predicción del futuro de nobles, reyes o gobiernos. Las doncellas anglosajonas podían contemplar el rostro de su futuro marido, si miraban en un espejo a medianoche por encima de su hombro izquierdo en la víspera de Todos los Santos.


Es frecuente su presencia en la literatura, como en el caso del espejo inseparable e indispensable de la madrastra de Blanca nieves.

La iglesia condenaba estas prácticas tan propias de brujas. El eclesiástico Juan de Salisbury alzó su voz contra los videntes que utilizaban «objetos pulimentados y brillantes, como ollas de buen latón, vasos, copas y espejos».

En la época isabelina, famosa por la caza de brujas, los adivinos tenían que descubrir su identidad, conjurando sus rostros en el espejo. Uno de los más famosos fue John Dee (1527-1608), conocido como el Merlín de la reina Isabel. Gracias a su espejo mágico, descubrió la Conspiración de la Pólvora en el año 1605, cuando tos católicos ingleses pretendían volar el Parlamento.

El espejo es el símbolo de la sabiduría, la prudencia –que siempre se representa iconográficamente por una figura femenina con un espejo en la mano–, la verdad, la sinceridad, el contenido del corazón y. la inteligencia creativa.

Del nombre latino de speculum (espejo) viene la palabra especulación, y especular significaba originalmente observar el cielo y los movimientos de las estrellas con la ayuda de un espejo. La inteligencia celeste reflejada por este instrumento se identifica con el Sol, luego el espejo es un símbolo solar, pero también es lunar por su condición reflejante y pasiva.

Platón y Plotino han tratado el tema del alma considerada como espejo. Para San Pablo y numerosos teólogos cristianos y musulmanes, el corazón humano es el espejo reflectante de Dios.
También constituye un tema recurrente en la filosofía y la mística musulmanas, inspiradas a su vez en el neoplatonismo. La noción neopiatónica de las dos caras del alma ha ejercido una gran influencia entre los sufíes, y su literatura abunda en ejemplos de la capacidad de reflejo del alma del hombre puro.


Gloria Munchmeyer, con su premio a la mejor actriz en el festival de Venecia en 1990, inmortalizó en el cine la película de Silvio Caiozzi en que los espejos son a ratos el primer protagonista.

La magia del espejo está firmemente asentada en la superstición. Los hombres primitivos consideraban que la imagen de una persona contiene parte de la esencia de su vida. Su ruptura siempre trae la desgracia a quien estuviera mirándose en un espejo. Una superstición popular que proviene de las creencias numerológicas romanas habla de siete años de mala suerte. También responde a la vieja perspectiva anatómica de que el cuerpo humano se renueva totalmente cada siete anos. Ninguna de las supersticiones o mitos identificados con la magia del espejo es tan intrigante como la creación de Lewis Carroll: Alicia a través del espejo. En un mundo tan contradictorio como ése, en el que la izquierda es la derecha, y el tiempo y el espacio corren al revés, Alicia tiene que andar hacia atrás para encontrar a la Reina Roja, mientras ésta grita de dolor antes de pincharse el dedo. Hay más ejemplos clásicos del espejo en la literatura, siempre en su faceta mágica, como el de la madrastra de Blancanieves.
El espejo ha sido descrito como una puerta a través de la cual el alma puede encontrar la libertad, aunque también suele tener connotaciones maléficas. Existe la costumbre muy extendida de cubrir los espejos o volverlos hacia la pared cuando ha tenido lugar una muerte en la casa y el cadáver está de cuerpo presente. Se cree que el espectro del difunto permanece deambulando por la casa hasta su entierro y puede llevarse el alma.
Es frecuente atribuir a la sombra y a los retratos las mismas características mágicas. La sombra también participa del alma de cada uno, y todos conocemos lo que sucede con el famoso retrato de Dorian Grey en la obra de Oscar Wilde.

¿POR QUE REFLEJAN LA IMAGEN?

La parte de la óptica que trata de las propiedades de la luz reflejada se llama catóptrica. En casi todas las superficies de cualquier material se da, en mayor o menor grado, el fenómeno que recibe el nombre de reflexión. Consiste en lo siguiente: cuando los haces luminosos inciden sobre una superficie de separación entre dos medios ópticos, la luz vuelve directamente y con intensidad variable al lugar del que procede. Sin embargo, cuando un haz luminoso se refleja, todos sus rayos no se dirigen al mismo punto, sino_ que se descomponen en distintas direcciones. Si por el contrario se trata de alguna materia que presenta una superficie muy pulimentada, la reflexión de sus rayos no es dispersa y se llama especular o regular. No obstante, las longitudes de onda son distintas entre si, y algunas materias no las absorben de la misma forma. Sólo podrán ser consideradas espejos, cuando cumplan los requisitos necesarios para las que corresponden a la luz visible.


Reflexión de la luz en el espejo plano, en el cóncavo y en el convexo. A es el objeto, A’ la imagen reflejada y O la superficie reflectante.

Existen numerosas clases de espejos, el más sencillo es el plano, donde el objeto y su imagen son simétricos respecto a la superficie del espejo. Los curvos son los que están limitados por una superficie de radio de curvatura finito. Pueden ser esféricos, parabólicos o anamórficos, entre otros; pero los más interesantes por su variedad de aplicaciones – medicina, automóviles, higiene, telescopios, fotografia, efectos especiales – son los espejos esféricos. Están formados por un casquete esférico pulimentado, en cuya superficie se reflejan los rayos luminosos.
Según su superficie reflectora, pueden ser cóncavos o convergentes y convexos o divergentes. Los cóncavos alargan la figura, y los convexos la contraen, de manera que podemos encontrarlos en los parques de atracciones, divirtiendo a los niños, junto con los llamados anamórficos.

HISTORIA.

Espejos ha habido siempre. Los hombres han podido ver su imagen reflejada en las aguas tranquilas de una charca, y este simple hecho, en lugar de aplacerla, ha excitado su sed de conocimientos. Con la llegada de la Edad de Bronce (3.500 a. de C.) y gracias al metal bruñido, los sumerios fabricaron espejos en Mesopotamia; eran de bronce con sencillos mangos de madera, marfil u oro. Los egipcios, mucho más sofisticados, los adornaban aplicando un elaborado diseño a base de animales, flores y pájaros.
EI modelo más frecuente lucía una figura humana que levantaba la superficie de bronce reflectante. Los judíos aprendieron este arte en Egipto, y sabemos que Moisés hizo que las mujeres hebreas le dieran todos sus espejos para convertirlos en un lavabo de ceremonial con el pie de latón, destinado al tabernáculo.


Como lo atestigua esta escultura india del siglo XII, es un instrumento que ha estado presente en todas les culturas.
En el año 328 antes de Cristo, los griegos fundaron la primera escuela para fabricar espejos. Allí se aprendía el delicado arte de bruñir el metal con arena, de manera que no llegara a arañar su hermosa superficie reflectante. Los espejos griegos introducían la novedad de su presentación en dos formas distintas, de disco y de caja. El primero presentaba una superficie muy pulimentada en su frente, y tenia la parte posterior grabada o decorada en relieve. Muchos de estos espejos poseían un pie para sostenerse sobre la mesa. El modelo en forma de caja estaba compuesto por dos discos que se cerraban como las valvas de un molusco. Uno de ellos, más pulimentado, formaba el espejo propiamente dicho, y el otro, sin bruñir, servía como cubierta protectora.


A lo largo de la historia ha sido un elemento indispensable para el aseo personal. Desde la princesa más altiva (derecha), hasta el mendigo más harapiento, todo el mundo ha tenido alguna vez la necesidad de contemplarse en una superficie reflectante.
La manufacturación de espejos fue una industria floreciente entre los etruscos y los romanos. Pulían todos los metales que podían importar o extraer de la mina, aunque el color neutro de la plata la convirtió en el preferido, ya que reflejaba el maquillaje facial en sus verdaderos tonos. Sin embargo, alrededor del año 100 antes de Cristo se pusieron de moda los espejos de oro. Incluso existen pruebas de que hasta los criados principales de las casas m s acaudaladas tenían asignados espejos como parte de sus salarios.

En los oscuros años de la Edad Media, hombres y mujeres seguían empleando el mismo espejo de metal pulimentado que utilizaban sus ancestros; por lo menos hasta el siglo XIV, en que llegó su revolución particular de la mano del vidrio, que ya había sido soplado y moldeado desde el principio de la era cristiana. Sin embargo, los primeros espejos de este material surgieron en la Venecia del año 1300, concretamente en la ciudad de Murano, y el trabajo de los sopladores de vidrio venecianos constituye todo un hito en la creación artística. En un primer momento, sin embargo, se encontraron con muchas dificultades, y los primeros espejos reflejaban una imagen borrosa y distorsionada. La verdad es que en la Venecia del siglo XIV, la imagen tenía casi la misma importancia que en nuestros días. Los hombres y mujeres de calidad lucían ostentosos espejitos de vidrio engarzados en gruesas cadenas de oro que llevaban alrededor del cuello. Esto, a los ojos de los demás, era de una opulencia inconfundible. Los hombres llevaban espadas con pequeños espejos de vidrio en la empuñadura. La aristocracia coleccionaba juegos de espejos de vidrio enmarcados en oro, plata o marfil, cuya finalidad era mucho más ornamental que utilitaria, lo que por otro lado es bastante comprensible, teniendo en cuenta su pobre calidad reflectante.
Los metales que empleaban los venecianos para fabricarlos eran el estaño y el mercurio. Primero colocaban una lámina lisa de papel de estaño, que cubrían con mercurio para conseguir la amalgama; esta quedaba adherida al vidrio que se colocaba encima, después de retirar el mercurio sobrante. Lógicamente, debía ponerse también una protección para que no se rayara.
La calidad de los espejos así obtenidos fue aumentando moderadamente hasta el año 1687, en que el soplador de vidrio francés Bernard Perrot patentó un método para extender láminas de vidrio uniformes y no distorsionadas. A partir de entonces se fabricaron espejos de mano más perfectos, y también de cuerpo entero. Asimismo se puso de moda el espejo que se colgaba en la pared, por lo que el marco, profusamente adornado, cobró mucha importancia.
El famoso estilo imperio trajo el espejo de pie, movible alrededor de un eje, que en Francia se llamó psyché. Este modelo constituía por si solo un mueble completo y fue muy celebrado en su época.

Justus von Llebig, un químico alemán, sentó en el año 1840 las bases para el método que aún hoy se sigue utilizando en la fabricación de espejos. A través de un proceso de reducción, logró depositar plata de una sal sobre el cristal que cubría con sulfato de cobre, y después pintó la parte de atrás para protegerlo.
También en el siglo XIX aparecía el armario de luna, de figura tan evocadoramente hogareña y que sigue absolutamente vigente.


Los espejos que tanto nos hacen reír en los parques de atracciones son los llamados anamórficos, aunque también los hay cóncavos y convexos.

LOS ESPEJOS EN LA ACTUALIDAD.

En la actualidad, además de para contemplar nuestra propia imagen, los espejos tienen infinidad de usos prácticos: como el reflex de las cámaras fotográficas o el retrovisor de los vehículos. Los médicos emplean los llamados espéculos para explorar las distintas cavidades del cuerpo humano, como el nasal o el laringeo.
La forma en que reacciona una persona frente a su imagen en el espejo nos dice la manera que tiene de vivirse. Si aceptamos lo que vemos, tendremos una valoración realista de nosotros mismos.
Isaac Newton descubrió que los espejos carecían de cromatismo, así que talló uno cóncavo e inventó el telescopio reflector. Los espejos que se incorporan a los telescopios suelen fabricarse en el vacío a partir de una descarga de alto voltaje entre los electrodos, o bien evaporando plata o aluminio en una superficie, mediante un filamento calentado eléctricamente. El último exponente lo encontramos en el famoso Hubble, que lleva, según los expertos, el espejo más perfecto fabricado por el hombre. Fue puesto en órbita por la lanzadera Discovery el día 24 de abril del año 1990, e incorpora dos a su estructura, uno de ellos con un diámetro de 2,4 metros.

Cuando es muy pequeño, el niño no puede distinguir su propia imagen corporal, y el espejo puede ayudarle a comprobar que su cuerpo es individual y único. Este de la imagen sonríe, pensando que está viendo a otro.

Exorcismo en Chile

EXORCISMO EN CHILE
El diablo de paso por nuestro país.

"El diablo vuela juntando leña para el fogón..." (Los Jaivas).


INTRODUCCION

Encontrarse cara a cara con el demonio es una tarea titánica y según los entendidos no se trata de una fantasía religiosa. Cuando “El exorcista” fue estrenada en Chile por primera vez en 1973, fue catalogado como el film más aterrador de la historia. Pero , lo más espeluznante de esta historia fue saber que esta historia se basa en un hecho real (como “El exorcismo de Emily Rose”), ocurrido en Washington, el cual fue recogido por el escritor William Peter Blatty, quien lo plasmó en su novela “The Exorcist”. Es entonces el minuto de preguntarse si el mal existe.

Los hombres de la Iglesia Católica afirman que el mayor ardid del demonio es hacer creer al hombre que no existe. Para los sacerdotes no hay dudas, es una cuestión de dogma.
De acuerdo al diccionario de la Real Academia Española, el termino “posesión” tiene varias acepciones, de las cuales 2 son relevantes. La primera se refiere al “acto de de poseer o tener una cosa corporea con la intención o voluntad de conservarla para sí o para otro”, y la segunda dice relación con el “apoderamiento del espíritu del hombre por otro espíritu que obra en él como agente interno”.



Por otra parte, la palabra “diablo” viene del griego “diábolos”, cuyas raíces parecieran ser dos: “diá”-que quiere decir “a través”- y “bolos” –“palitos” u “obtáculos”; en otro sentido, “diá” sería una derivación de “dis”, “dos”, y “bolos”, “voluntades”. Aunque lo último sería una traducción interpretada, ya que “voluntad” en griego se dice “thelis”.

El profesor Antonio Bentué, de la facultad de Teología de la Universidad Católica de Chile, nacido en España y residente en nuestro país desde 1970, y el sacerdote Georges Abed Donato, párroco de la Iglesia Católica Ortodoxa, de origen sirio-libanés, discrepan explícitamente en la etimología del vocablo, pero coinciden en la interpretación derivada del término.

El primero sostiene que “diablo” es aquel que “pone obstáculos en el camino para que no lleguemos a Dios”, mientras que el religioso dice que se trata del ser que divide la voluntad del hombre en dos, haciendo dudar del camino recto hacia el Todopoderoso.
En conclusión, se trata del “adversario” o del “enemigo” del ser humano que, en definitiva, “no tiene nada que hacer ante Dios, pues ya está condenado”, pero que siempre se encuentra ala acecho de las almas para que éstas se alejen del Señor. Así, al menos, lo ven estos investigadores de la fe cristiana.

LOS EXORCISTAS

La palabra “exorcismo” viene del griego “exorkismós” y, en terminos generales, se trata de un “conjuro religioso contra el espíritu maligno”. Pala la Iglesia Católica Apostólica Romana, es un ritual o , mas bien, un sacramental, que no es otra cosa que la celebración liturgica para proteger a una persona, lugar u objeto “contra las acechanzas del Maligno y sustraída a su dominio”.

El catecismo católico dice que cuando la Iglesia “pide públicamente y con autoridad, en nombre de Jesucristo”, que se resguarde la integridad de algún individuo u objeto, se habla de exorcismo. Ello porque “Jesús lo practicó y de El tiene la Iglesia el poder y el oficio de Exorcisar”.
Además, el texto recuerda que al recibir el sacramento del Bautismo, el cristiano es liberado del pecado original y de las potestades del demonio, pero se trata tan solo de una forma simple de Exorcismo. Por ello, la Iglesia estableció los llamados rituales sacramentales “solemnes” que, a diferencia del anterior, no forman parte de otros ritos. Sin embargo, también tiene4 carácter público para casos de posesión u obsesión diabólica. Conjuntamente, no pueden ser presididos por cualquier ministro con potestad para llevar a cabo otro ritual, como en el primer sacramento o en el catecumenado, sino que aquél debe cumplir algunos requisitos. Estos son: que sea presbítero, que tenga licencia especial o específica en esta materia y expresa del Ordinario del lugar, o sea de un obispo, y en donde la Conferencia Episcopal solicite la existencia de un exorcista. Así lo establece el Derecho Canónico de la Iglesia Católica, en cuyo canon Nº 1172 se establece que “sin licencia peculiar y expresa del Ordinario del lugar, nadie puede realizar legítimamente exorcismos sobre los posesos”. Luego añade: “el Ordinario del lugar concederça esta licencia sçolo a un presbçitero piadoso, docto, prudente y con integridad de vida”.
No obstante; existen ademças los exorcismos privados, en los que el ministrante actúa por cuenta propia. Ello no significa, empero, que çeste proceda al margen de la autoridad eclesiçastica, sino que aplica un criterio prudente para efectuarlo sin que haya conseguido el permiso previo a sus superiores.

¿ENFERMEDAD MENTAL O POSESION?

La doctora Cynthia Pettiward, autora del libro “Dossier posesion”, opina que la posesión diabólica o demoniaca se atribuye, erróneamente, a espíritus no humanos desencarnados, cuando en realidad a su juicio existe “un factor no identificado en algunas enfermedades físicas o mentales no diagnosticadas en incurables”.
Además, la autora sugiere la existencia de los denominados “espíritus ligados a lña tierra”, los cuales corresponderían a individuos fallecidos que no habrían sido capaces de “ascender” a niveles espirituales superiores. A estos entes, les atribuye la facultad de “poseer” a personas con auras debilitadas, quienes habrían sufrido un grave accidente o presenciado el desenlace fatal de algún ser humano.
Se trataría, entonces, de una consecuencia que involucra y ata, tanto al posesor como al afectado. No hay necesariamente una invasión maligna —aunque, según la siquiatra— puede producirse la posesión vengativa de parte de alguna entidad y ésta siempre será conciente, y por ello es más complicado de erradicar. Agrega que es muy difícil comprobar la existencia de seres incorpóreos demoníacos. Dichas opiniones contravienen la versión oficial de la Iglesia Católica, cuyos dogmas descartan la teoría de la reencarnación y desechan la posibilidad de que los espíritus de las personas fallecidas se posesionen de los vivos. Además, el ritual del exorcismo —contemplado por el Concilio Vaticano II— no pretende liberar al poseido de un espíritu maligno, sino mas bien, apunta a expulsar sin misericordia a los demonios irruptores.

EL DIABLO EN PUTAENDO

Varios han sido los casos de exorcismo en que se ha visto involucrado el padre René Benavides Rives, Hoy párroco de la Iglesia de Fátima en Los Andes, el primero de los cuales ocurrió durante la jornada religiosa en el verano de 1992, en la provincia de Aconcagua. Se trataba de un retiro espiritual organizado por este sacerdote diocesano, quien además pertenecía -y aun pertenece- al movimiento de Renovación carismática de la Iglesia Católica, en las cercanías de Putaendo, lugar donde sucedieron los hechos. El joven Presbítero, quien en ese entonces tenía 30 años y tan solo dos como vicario en otra parroquia, recuerda que en ese retiro fue de “liberación de supersticiones, supercherías y esclavitudes”. Incluso quemamos una gran cantidad de amuletos… La gente dejó muchas de sus tonteras”, recuerda el religioso.

Eran alrededor de las dos de la tarde, cuando el padre Benavides, junto a un grupo de pocotas de 50 personas apostadas en medio de una viña, se disponía a celebrar una misa. Me acuerdo que hice la señal de la cruz y alcancé a decir a la gente: “bueno, pidamos al Señor perdón por nuestros pecados”, cuando sentí un alarido muy fuerte al final del parrón en el que estábamos, sostiene el párroco.

Una mujer de 50 años había caído de espaldas al suelo, golpeándose y gritando fuertes alaridos que parecían a los de un animal. El padre Benavides, sorprendido, atinó a pedirle a los presentes que no se retiraran del lugar. “¡No se va nadie. Todos se van a poner a orar!”, exigió. Entonces, se produjo un momento de mucha alabanza, cuando la gente se puso de rodillas y comenzó a rezar el rosario.

“Me acuerdo que le pedí a un grupo de hombres, que eran 26, que tomaran a esta señora y la llevaran a una pieza al interior de la casa para que las demás gente no se asustara”, confiesa el religioso. Mas tarde, fueron estos quienes sujetaron y amarraron a la mujer a una cama, “porque ella saltaba, gritaba y botaba espuma por la boca”.
Para el padre Benavides, esta primera experiencia frente al "enemigo" —como él llama al demonio— fue aterradora, ya que pudo reconocer en la mujer poseída una voz diferente. Era un sonido profundo, ronco, como el de un hombre, según constata hoy el presbítero. Luego, precisa, "yo diría más como un rugido que como la de un hombre". Más tarde, el vicario se puso de rodillas junto a la cama de la "endemoniada" y, sin recordar que no había pedido el permiso del obispo Manuel Camilo Vial, hoy presidente de la Conferencia Episcopal de Chile, para realizar el Exorcismo, comenzó mentalmente con el ritual. "Sin hablar, yo tenia un crucifijo en la mano y le decía al demonio, increpándolo: 'en el nombre de Cristo, te ordeno que salgas de esta mujer, porque ella es hija de Dios. Ha sido redimida y salvada por la sangre de Cristo. De modo que yo te ordeno que te retires. Vete al infierno de donde saliste".
Sin embargo, la réplica de Satanás no se hizo esperar, cuando la mujer se volvió de frente al exorcista y de su boca un rugido respondió: "¡No!", dejando atónitos al joven sacerdote y a los fieles presentes. "Era una voz espantosa, que nunca voy a olvidar", relata. No obstante, junto al padre Benavides —que no había sido ordenado de exorcista, según una antigua orden menor sacerdotal— había otra señora "muy santita", proveniente de San Felipe. Ella se encontraba entre los presentes, quienes no dejaban de rezar por la mujer poseída, y que no tardó en decirle al presbítero: "padrecito, yo tengo agua bendita de Lourdes". Y le entregó la botella que la contenía. Mientras tanto, la mujer posesa profería blasfemias y "palabras que no le entendimos". Pese a ello, el religioso roció el cuerpo de la "endemoniada", comenzando así la efectiva liberación de aquélla. Sin embargo, en el momento de la aspersión, la poseída "no dejaba de gritar", diciendo: "¡No, que me quema! ¡No lo hagas, no!" Los presentes, por su parte, no cesaron de rezar, y el padre Benavides comenzó a invocar el nombre del Hijo de Dios en voz alta "y con autoridad, por el ministerio sacerdotal y pascual de Cristo. Es decir, su muerte, pasión y resurrección, que fue lo que venció al enemigo". El exorcista continuó diciéndole al demonio: "te ato en el nombre de Jesucristo y te ordeno volver al infierno de donde saliste". Luego, otorgó el sacramento de la Unción de los Enfermos a la mujer poseída, quien —finalmente— "dio un alarido muy grande y quedó en una especie de sopor sobre la cama".
El párroco explica que la mujer había hecho "un pacto" con "el enemigo", con el fin de salvar un gran negocio que ella tenía y que lo estaba perdiendo. Entonces, le había ofrecido su alma a Satanás si éste le daba la prosperidad económica. Como dicha actividad medró, según le había relatado la señora, "el diablo le pasó la cuenta". Por ello, el sacerdote aconseja tener sumo cuidado, ya que el demonio "tiene poder para vestirse de ángel de luz" y conceder favores que, más tarde, cobrará con creces. "Y aunque sólo Dios tiene poder sobre las leyes de la naturaleza, el enemigo las conoce y las puede utilizar a su favor". Entonces, explica que éste puede sanar a los enfermos aparentemente para que, después, aparezcan "mucho peores, condenados y con el alma atada".

POSESION EN LA PARROQUIA

Dos años más tarde, en 1994, el padre Rene Benavides enfrentó nuevamente al demonio. Esta vez, la victima fue una niña de 15 años, quien hizo crisis en un verano de misiones al interior de la propia parroquia del religioso. Ésta no estaba vacía, pero tampoco había la cantidad de gente habitual de un domingo en misa. Sólo los jóvenes misioneros que estaban orando en la iglesia y que, estupefactos, no sabían cómo asistir a la adolescente.
El exorcista, sin embargo, no estaba en Los Andes. Pero viajaba muy raudo desde San Felipe, sin saber por qué. "Había ¡do a buscar algo al obispado. Una persona nos había invitado a almorzar, pero yo quería venirme. Era un deseo de volver muy rápido", confiesa el religioso que viajaba junto a un amigo veterinario, con quien organizaba los grupos juveniles.
"Yo me acuerdo que abrí la puerta de aquí, de la casa, que se comunica interiormente con la iglesia, y cuando entré al living, sentí que ella gritaba, '¡ahí viene el sacerdote!'", recuerda el padre Benavides. Aunque precisa que lo que escuchó no fue la voz de una niña, sino la de un hombre que gritaba: "¡Ahí viene el sacerdote! ¡No lo dejen entrar!

¡Viene a destruirme1" Luego, vio que se trataba de una "lola". Lo que vieron ante el altar era una adolescente que babeaba profusamente, gritando palabras que el clérigo, hoy no puede recordar. Pese a ello, los jóvenes habían puesto sobre su pecho un crucifijo que la inmovilizaba. "No se movía", recuerda el cura. "Pataleaba, eso si, pero no podía hacer más por el peso de la cruz". Y gritaba: " ¡Saquéamela, sáquenmela! ¡Me duele, me duele! ¡Saquen esto de aquí!" Entonces, el padre Benavides tomó los óleos para darle la Unción de los Enfermos. Esto, porque —a su juicio— este sacramento es muy efectivo en el caso de una posesión, que —para él— es "la suma de las enfermedades". Una vez efectuado el sacramento, el exorcista procedió con el rito solemne para expulsar al ente posesor. Luego de invocar el nombre de Cristo, el sacerdote exhortó al diablo, quien —no obstante— le hizo recordar el pasaje del evangelio de San Mateo, cuando Satanás le imploró al Hijo de Dios que le permitiese poseer a unos cerdos y, así, liberar al poseído. "¡No!" Le había contestado el demonio al presbítero. "Dame permiso para salir a un animal", le rogó después.
Entonces, éste le pregunto: "¿A qué animal?" Y Lucifer le respondió: "en la plaza, frente a la iglesia, hay un perro echado".
Según constata el sacerdote, las puertas de la parroquia estaban cerradas en ese momento. Fue, entonces, cuando le pidió a uno de los jóvenes que estaba en la iglesia que fuese a verificar si, efectivamente, había un perro en la plaza. Y, si, lo había. Pero el demonio empezó a "fregar" después y dijo: "¡No, no quiero ir al perro! Quiero ira..." Entonces, el ministrante —según recuerda— se indignó y le contestó: "¡Mira, tú no estás en condiciones de reclamar aquí ningún derecho!" Y le conminó a abandonar el cuerpo de "esta hija de la Iglesia" y a regresar "al infierno de donde saliste". La niña, entonces, dio un pataleo y fue liberada. "Y ella lloró mucho después de eso", reconoce hoy el religioso. "Estuvo una hora llorando, sana, libre..."
Más tarde, ya recuperada, la joven pudo explicarle al padre qué había sucedido antes en su vida. Le contó que su padre era un "brujo" y que hacía "espiritismo" "Le había cambiado el alma de la niña, cuando ella era pequeña. Se la había ofrecido al demonio con tal de que éste le diera poderes de adivinación, de curar enfermos, de leer las cartas y de ver la suerte", enfatiza el cura.
No obstante, la pericia de este "sanador" —ya que así es reconocido en su comunidad carismática y por aquéllos que le conocen— hizo que el padre Benavides aconsejara a la adolescente comulgar todos los días de ese año y confesarse todas las semanas.

OPRESION MALIGNA

Existe, también, un caso de opresión maligna en un joven de 27 años, llamado Patricio, quien cada año sufría de ataques que reflejaban los signos de una posesión.
Los acontecimientos que se desarrollaron en Santiago, a partir de 1992, hicieron que un amigo del afectado —Mario ítalo—, junto a un grupo de conocidos, comenzara a sospechar de una posesión diabólica.
Este grupo de jóvenes solía reunirse desde hacia algunos meses antes de la primera crisis de Patricio, a quien habían conocido en una fiesta en una casa de Quinta Normal. En agosto de 1992, mientras dormían en la casa de uno de los amigos del grupo, después de un "carrete nocturno", los jóvenes se despertaron abruptamente a eso de las 4:30 A.M. por los gritos desmedidos de Patricio.
Sorprendidos, los muchachos —en un primer momento pensaron que se trataba de una broma— vieron a Patricio "llorar sangre", mientras algunos objetos en la habitación comenzaban a "volar" sin una fuerza aparente que los impulsara.

"El, supuestamente, se elevaba de la cama, como en la película 'El Exorcista'", relata hoy Marcelo, hermano de Mario ítalo, quien también estuvo presente.
Según su relato los jóvenes sólo acertaron a sujetar a Patricio, mientras escuchaban sus alaridos que parecían ser varias voces discordantes. Agrega: "Se empezaron a romper las ampolletas de la casa y ya no sabíamos qué hacer... Estábamos verdaderamente aterrados".
Cuenta que, pese a los esfuerzos por sujetar a Patricio, éste desplegaba una fuerza tal que los impelía varios metros más allá desde donde intentaban retenerlo. La "pesadilla" duró hasta cerca de las 10:00 A.M. Uno de los jóvenes había conseguido una hora con un médico ese día y cuando lo llevaron Patricio se había sentido mejor.
El médico no le encontró nada. Dice que fue algo así como una crisis nerviosa y le dio unos calmantes, y nada más", detalla hoy Mario ítalo.
Días más tarde de lo sucedido, Mario Ítalo decidió juntarse nuevamente con su amigo. Los demás integrantes del "carrete nocturno" habían optado por alejarse de Patricio y, por lo tanto, perdieron contacto con éste. Sólo el primero permaneció a su lado, con el fin de ayudarlo.
Fue, entonces, que Patricio le contó que, desde hacía un par de años, sufría de ataques como el que vieron. Y que éstos le duraban alrededor de 15 días, siempre entre agosto y septiembre. Patricio, además, le mostró unas heridas que tenia en la espalda y alrededor de su cintura. "Eran verdaderas llagas", explica hoy Mario ítalo.
"Me contó que cada vez que le pasaba esto, él veía una sombra como la de un hombre muy alto y fuerte, vestido de negro, que venia para hacerlo sufrir. Y él le tenía mucho miedo. Por eso, se ponía a gritar", narra Mario ítalo.
También le confesó que mantenía cerca algunos objetos religiosos, los que aparecían, luego, invertidos en el piso del dormitorio. Es decir, la cruz hacia abajo, la Biblia abierta de cara al suelo y el rosario esparcido y destrozado en la alfombra. Mario ítalo durmió tres noches seguidas en la casa de su amigo, después de tamaña confidencia. Sin embargo, según afirma, "no dormí nada".
"Decidimos días después ir a ver una bruja que conocimos, pero ella dijo que no podía hacer nada. Que a mi amigo le habían echado una maldición muy grande y que ella no podía sacársela", cuenta. Por último, los amigos resolvieron pedir la ayuda de un párroco de una iglesia de la comuna, quien sólo les aconsejó asistir a misa los domingos y "dejar las prácticas de brujería a un lado".
Fue, entonces, que los jóvenes decidieron grabar en una cámara de video los alaridos nocturnos que Patricio daba y, así, presentarlo como evidencia ante el párroco. Y, según cuenta Mario Ítalo, lo hicieron. Mario ítalo declara que ya estaba muy cansado y asustado. "No dormía ni una noche" por lo que quiso, alejarse unos días de su amigo antes de presentar la "evidencia" al sacerdote.
No obstante, aquella espera fue determinante, ya que Patricio desapareció. Según cuenta Mario ítalo, Patricio viajó a Antofagasta para quedarse. No pudo volver a ubicarlo ni siquiera por teléfono ya que la familia del supuesto "poseído" mantuvo reserva de esta decisión y, hasta el día de hoy, Mario ítalo no sabe por qué.

Upa!

Upa! (1986).

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martes, 24 de junio de 2008

Ariztía

Ariztía - Ariztía (1992).

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Enya

Enya - B-Sides & Remixes


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Enya - And Winter Came (2008)


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Enya - The celts


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ENYA - Watermark


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ENYA - The Memory of Trees


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ENYA - Shepherd Moons


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lunes, 23 de junio de 2008

Criminales de 4 patas

CRIMINALES DE CUATRO PATAS

LOS INCREIBLES CASOS DE ANIMALES QUE FUERON CONDENADOS A MUERTE POR LA JUSTICIA.


Desde la baja Edad Media hasta bien entrado el 1700, era común en los estrados judiciales de Europa juzgar públicamente a los animales que habían cometido algún “delito”. Muchos de ellos fueron condenados a la pena capital, pero también sufrieron espantosas mutilaciones ordenadas por los jueces. Los procesos más detonantes, las sentencias más ominosas.

PERROS Y GATOS BLASFEMOS
Fueron mártires por razones políticas, religiosas o puramente morales. Arriba, un gato colgado por los puritanos por haber cazado un ratón en domingo. Abajo, otro gato -simbolizando a los católicos- ahorcado por los protestantes.

Un perro ahorcado por pobladores de Delano, California. Los acusados tenían notarios que eran “abogados de animales”.


LOS JUICIOS INSOLITOS


Aunque no son nuevos, los procesos a los animales se acrecentaron durante la Edad Media. Aquí, los más resonantes de ellos.

1447. UN PEREGRINAJE En Dinamarca, un cerdo mata a un niñito y es juzgado y ejecutado por el homicidio. Los dueños, vecinos conocidos por su mala conducta, son considerados “un mal ejemplo” para el animal y se les ordena hacer un acto de constricción: deben realizar una peregrinación a un santuario en Alemania, para pedir perdón por sus pecados.

1534. UN PERRO HEREJE Un mastín portugués es condenado a la hoguera por ladrarle ferozmente a la imagen de San José en una procesión. El perro desobedece las órdenes de callarse que le da el mismo arzobispo, y es considerado un herético.

1613. UN MONSTRUOEn un pozo de Montoiron, Francia, aparecen “restos de un bebé mitad cerdo y mitad humano”. La autoridad local acusa a un campesino de ser el padre de la criatura, junto a su cerda, y los manda a los dos a la hoguera. 1690. ORUGAS ESPANTADASUna invasión de gusanos está acabando con las cosechas de un valle en Puy-de-dome y el vicario local es llamado desesperadamente para salvar la situación. Su tribunal juzga a las orugas y les ordena retirarse. Como éstas desobedecen, reciben al castigo máximo: son excomulgadas. El efecto es fulminante: transformados en mariposas, los gusanos desaparecen por los aires. En agradecimiento, los pobres campesinos aceptan pagar “los diezmos e impuestos atrasados” que le debían, justamente, al obispo.

1846. RESPONSABILIDAD CIVIL Un curioso caso donde nace la idea de que el dueño es el responsable. Un cerdo alemán le muerde las orejas a una nena y la policía lo sacrifica por peligroso. El dueño del animal es condenado por un tribunal a pagar una dote “para que la niña, desorejada, se pueda casar algún día”.

Hubo una época en que los animales podían ser juzgados, condenados y castigados severamente. Sus jueces, paradójicamente, les aplicaban las mismas reglas que a los hombres y hasta los interrogaban. Esto sucedió en la Edad Media, y aunque parece increíble, sólo cesó a fines del Siglo de las Luces. Ahora se sabe que los animales no tienen raciocinio y que, por lo tanto, no pueden ser considerados culpables de cometer faltas penadas por los hombres. No tienen conciencia, y aunque son capaces de matar, no pueden cometer ningún tipo de asesinato. Lo que les falta, indudablemente, es la distinción moral que permite el crimen y la crueldad. Pero en otras épocas, si un animal mataba a una persona, se lo consideraba un asesino y se lo ejecutaba con todo el ritual de la ley. Por ejemplo, en 1386, poco más de un siglo antes de que Colón llegará a América, una cerda fue condenada por el homicidio de un niño. El hecho ocurrió en un pueblito de Normandía, al norte de Francia, una de esas comunidades rurales aisladas, ignorantes. La cerda era el tesoro más preciado de una humilde familia de campesinos, su única propiedad en un tiempo en que la gente de campo no era dueña de su tierra ni tenía más que su ropa y herramientas. Las actas de la época no cuentan como sucedió el accidente, pero la cerda atacó a uno de los pequeños niños de la familia campesina y lo mató. El señor feudal de la comarca de Falaise reunió al tribunal de notables, nobles y curas, que condenaron a la cerda a ser ejecutada, como si fuera una persona. Se labraron actas, se escucharon testigos –uno declaró a favor de la chanchay se dictó sentencia.El 9 de Enero de 1386, en la plaza del pueblo, frente a la iglesia local, que todavía existe y guarda los documentos del juicio, se ajustició a la chanchita. El verdugo, con su capucha, subió al animal al cadalso. Primero ejecutó la venganza dispuesta por el juez: se le cortó a la cerda parte de la cara y una pata, ya que ella había mordido al chico en la cara y un brazo. Luego, se llevó a cabo la pena. La cerda fue ahorcada y su cadáver quemado y después arrastrado por las calles. Para mostrar que la condenada, pese a se un animal era plenamente responsable, antes de colgarla se la vistió como a una persona: se le pusieron pantalones, una chaqueta y guantes. Para que el caso sirviera de escarmiento, se reunió a todos los cerdos del pueblo para que presenciaran la ejecución. “Así tendrán un ejemplo del castigo que les espera por sus malas acciones”, escribió un anónimo cronista presente.Los buenos aldeanos de Normandía no estaban locos ni tenían un perverso sentido del humor. Hacían lo que, en la época, resultaba perfectamente normal. Por ejemplo, la Edad Media es una época en que la brujería es considerada un hecho de la vida y se la castiga severamente. Toda anomalía es sospechosa. Se conoce un caso de 1394 en que un horrorizado tribunal condenó a la hoguera a un gallo que puso un huevo. El gallo y su huevo fueron quemados públicamente en unauto de fe al que asistió toda la ciudad, entre rezos y misas. Poco después, una gallina cantarina también era quemada por bruja y “animal demoníaco”: sólo los gallos deben cantar en la madrugada, y si la gallina lo imita es porque hay algo sospechoso, sobrenatural.Con el tiempo, hasta se desarrolló una cierta jurisprudencia donde el culpable era un animal y, por lo tanto, no podía hablar. Básicamente se seguía la división jurídica de entonces, donde los tribunales eclesiásticos, compuesto obviamente por curas, cuidaban de los hechos de brujería y los de calamidades públicas. Los casos privados, de crímenes comunes, pasaban a un tribunalcivil, compuesto por notarios, los abogados de la época. Como los animales no hablan, se usaba el mismo sistema que cuando el acusado o la víctima eran niños, y los hombres se expresaban por ellos. Este sistema dejó historiasmuy extrañas, como el de los obispos que condenaron especies enteras de animales como “heréticas y desobedientes” y el de los notarios que eran “abogados de animales”

Un obispo que no se llevaba bien con los animales excomulgó a las lagartijas de Suiza, por negarse a comparecer ante un tribunal. Resulta que en un verano del siglo XV, la zona de Laussana esta ba invadida por una verdadera plaga de estos pequeños reptiles. Los monjes de la ciudad abrieron las iglesias y ordenaron a las lagartijas que se presentaran para ser juzgadas ante Dios. Como los animalitos no aparecieron se les dio tres días para abandonar el país “antes de incurrir en la maldición de Dios y la corte celestial”. Pero los reptiles se negaron a retirarse, y entonces, en misa de gran solemnidad, fueron excomulgados en masa.

La crónica del caso se detiene allí, y no sabemos qué ocurrió después, pero es lícito suponer que las lagartijas siguieron desobedeciendo al tribunal. Mucho mejor le fue a un obispo italiano que probó el mismo método un siglo después, pero contra los delfines. Los pescadores de la zona se quejaban de los delfines que, jugando y saltando, molestaban a la hora de recoger las redes. Eran tantos, que a veces resultaba imposible trabajar, y los inteligentes delfines no se retiraban ni cuando mataban a algunos. El obispo local siguió el mismo procedimiento que su antecesor suizo. Pero esta vez, los reos obedecieron y “se retiraron avergonzados por sus faltas”. Nunca más molestaron a los pescadores de la región.
Perros y gatos eran los animales más perseguidos, aunque en el siglo XIV un bosque entero fue condenado a muerte. A muchos también se los usaba de guía.



Un perro es condenado por morder a una persona.

Los gatos y los perros fueron los animales más perseguidos y más condenados en estos juicios, tal vez porque eran los más domésticos y los más asociados con la conducta de sus amos. Cuando se desencadenó en serio la persecución de las brujas, los gatos comenzaron a pasarla mal. Nunca habían contado con la simpatía de las autoridades, por sus costumbres nocturnas y su resistencia a obedecer. Tenían una vaga asociación con la ilegalidad, y era fácil convencer a un tribunal de que eran culpables. Muchas acusadas de brujas se salvaron de la hoguera arrepintiéndose y señalando a sus gatos especialmente a los negros como la encarnación de Satanás que las había llevado por el mal camino. Los gatos eran interrogados y, en muchos casos, torturados para que confesaran. Se esperaba que hablaran -después de todo, estaban poseídos por el diablo y si no lo hacían, era una muestra de rebelión contra la autoridad. La comunidad de Leyden, en Holanda, llegó más lejos que ninguna. No sólo quemaba en la hoguera a cuanto felino se involucrara en un caso criminal, sino que llegó a prohibirlos, acusándolos de esparcir enfermedades y hacerlo a propósito. La ciudad sufría en esa época un principio de peste, y se culpó de ella a los gatos, “animales demoníacos y pestilentes, amigos de Lucifer”. Las hogueras trabajaron día y noche matando gatos, hasta dejarla ciudad limpia de felinos. Claro que al verano siguiente volvió la peste y con más fuerza que nunca: la transmitían, en realidad, las ratas, que se multiplicaron como nunca cuando no hubo más gatos. Los colonos ingleses en Estados Unidos, en el siglo XVII, dieron otro ejemplo de acusaciones gatunas. Como eran puritanos, se fijaban a sí mismos reglas dificilísimas de cumplir en lo moral y en la vida cotidiana. Los gatos estaban prácticamente prohibidos en Salem y otras aldeas de la naciente colonia, y lo que más les molestaba a los puritanos eran sus pasiones nocturnas “acto inmoral e insultante al pueblo de Dios “. Muchos gatos fueron a la hoguera con las famosas brujas de Salem, en 1645, y en esos años muchos otros pagaron con prisión su naturaleza ardiente. Un gato de Maine, al norte del país, fue encarcelado en una jaula por un mes, por cortejar “sin autorización” a una linda gatita cuya dueña era muy moralista.

DIOS Y LOS ANIMALES

En la tradición judeocristiana algunos animales son considerados “puros” y otros “impuros”. Muchos santos tuvieron una relación especial con algunas fieras.

Las más antiguas tradiciones cristianas hablan de animales y de su relación con Dios. La Biblia está repleta de historias con buenos y malos animales, y era considerado un hecho que Dios podía “iluminar” y razón y entendimiento a sus criaturas más bajas. Profetas y campeones de Israel premiaron y castigaron a los animales. Varios santos hablaron con animales y se entendieron con ellos. San Francisco de Asís fue el más conocido amigo de los animales, y también ejerció justicia con ellos. Una vez condenó a un lobo que había matado al buey de un campesino. El castigo fue que tomara el lugar del buey y tirara del arado. La tradición no cuenta qué dijo el campesino cuando vio que tenía que trabajar con un feroz lobo como compañero de labranza. Ya antes se había registrado casos similares San Eloy y San Medardo, santos del siglo Vll cuyas vidas son poco conocidas, también condenaron a osos a reemplazar a bueyes que habían matado. El problema debía ser común en la época, porque la tradición cuenta que San Jacques el Asirio, en el año 641, tuvo que repetir la condena con otro oso. Estos animales obedecían sus penas sin problema y sin discutir, algo que los tribunales posteriores nunca lograron con los hombres.
Los perros, en general, tuvieron mejor trato porque tenían mejor imagen. Se conocen casos como el del perro de la Avila española, en el 1200, que fue condenado como cómplice de un salteador que lo había entrenado para robar bolsas y comida. El salteador perdió, por ladrón, la mano derecha, pero el perro recibió más clemencia “por su buena naturaleza” y porque se consideraba que sólo obedecía las órdenes de su amo: lo dejaron ir con apenas veinte azotes. Peor le fue al perro del aristocrático conde de Prix, que se vio envuelto en la violencia de la revolución francesa. El señor de Prix fue capturado por los revolucionarios y guillotinado por aristócrata y conspirador. Su perro también fue ejecutado: lo ahorcaron el 19 de noviembre de 1793. El tribunal revolucionario lo hallo culpable de “mantener relaciones con la aristocracia”.Como prueba, los testigos contaron que el perro movía la cola cuando veía un noble, ladraba ferozmente cuando veía un pobre y mordía a los guardias de la revolución. El pobre animal, cuyo nombre no se conservó, fue el primer preso político canino.Acusar a animales por los actos de seres humanos no era novedad. En el siglo XIV, hasta un bosque entero en Alemania fue declarado cómplice de robo, talado y quemado por orden judicial. Un ladrón se había escapado del sheriff local huyendo de árbol en árbol. En su furia, el sheriff acusó al bosque de ser testigo de un crimen, de no haberlo evitado y de haber ayudado a un criminal a escapar de la ley. El tribunal le dio la razón, y condenó a muerte al bosque infractor. En otros casos, el animal era juzgado como cómplice, cuando en realidad era una víctima. En abril de 1550 un hombre fue en la hoguera en la ciudad de Poitiers por zoofilia. En la hoguera de al lado ardía su “amante”, una vaca lechera. Exactamente dos siglos después, y también en Francia, Jacques Ferron fue visto en situación dudosa con su simpática burrita. De inmediato fue a parar a la cárcel, donde pasaría largos años -ya no se usaba la hogueray el problema pasó a ser la defensa de la burrita. Sucede que ésta era la mascota de Vanves, la pequeña aldea donde vivía Ferron; y los vecinos le tenían simpatía. Se conserva una petición popular al tribunal para que perdonara a la burrita, “que siempre se mostró virtuosa tanto en la casa como fuera de ella, y que nunca dio motivos para el escándalo”. Los vecinos lograron que la perdonaran, ya que se consideró que la pobre burra “fue víctima de un acto violento y no participó en el crimen por su propia voluntad”. Mucho pesó, además, la opinión del párroco local, que recordó a los jueces que la Biblia dice que burros y caballos fueron los primeros animales en ascender al arca de Noé, señal de favor divino. El argumento bíblico tenía gran peso en los tribunales eclesiásticos, generalmente en contra de los acusados de cuatro patas. Un cerdo fue quemado vivo en 1394, en la ciudad francesa de Mortain, por comerse una hostia consagrada. Además de su delito sacrílego, el cerdo fue tratado más duramente por ser un animal “impuro” en el Antiguo Testamento. Los pájaros eran también maltratados, sobre todo por comerse las cosechas. Uno de los casos más famosos tuvo lugar en Inglaterra en el año 1300. Una bandada de cuervos fue acusada en los tribunales locales de comerse un campo cultivado. Los pájaros fueron laboriosamente capturados vivos y entregados a un magistrado, que los interrogó. Como los jueces no pudieron distinguir los gritos de los culpables “de aquellos que defendían su inocencia”, condenó a todo el grupo, por las dudas.

Los juicios masivos no eran extraños. Una bandada entera de cuervos fue condenada porque el juez no distinguía los gritos de los cuervos culpables de los inocentes.
Estas condenas masivas eran comunes. Un joven abogado del siglo catorce, Bartolomeo Chassanée, dejó un relato de uno de sus primeros casos, cuando le tocó defender a un grupo de ratas ante el arzobispo de Autun, en Francia. Chassanée cuenta cómo logró anular la primera sesión del juicio porque “no había citado a las acusa das en tiempo y forma”. El obispo acepta el argumento y da tres días para que se presenten las ratas, acusadas de “ser demasiado abundantes en la región”. Llegado el día, el enfurecido prelado ve que ninguna rata se presentó. La elocuencia del abogado Chassanée salva el día, recordándole que la abundancia de roedores “bien puede ser una advertencia del Señor a los hombres, y no culpa de las mismas ratas”. Ante la duda, el cauto prelado suspende el juicio.Hoy, ya ninguna corte juzga a los animales, que sólo entran a un tribunal como prueba material de algún delito cometido por los hombres. Sin embargo, en febrero del año pasado, un lorito condenó a prisión a un señor inglés, que juraba ante el juez que el ave era suya. Cuando el verdadero dueño entró al juzgado, el lorito voló hacia él, lo saludó cariñosamente por su nombre, y le hizo arrumacos. Convencido por el elocuente testimonio, el juez condenó al ladrón.

Gatos

La Magia y Misterio de los Cuchitos.

Venerado por muchos pueblos o irracionalmente odiado por otros. Divinizado o temido como agente del diablo. Considerado benéfico o maléfico en las distintas épocas y culturas. Ni salvaje ni completamente doméstico. Ferozmente independiente, digno, elegante, jerárquico e impenetrable. El gato es el más insólito y misteriosos, pero también el más útil, de los animales domésticos.

Durante siglos, los gatos y el macho cabrío fueron considerados compañeros predilectos de las brujas.

La sensibilidad psíquica de los felinos les permite detectar fantasmas y pronosticar terremotos.
Egipto aseguró la “inmortalidad” de sus divinos gatos momificándolos.

Hay cuentos cargados de simbolismo, como “El gato con botas”, que intentaban dar una imagen positiva y amistosa de este animal perseguido.

Se afirma que los gatos son capaces de absorber fluidos negativos de personas y lugares.
Hasta tiempos muy recientes, las autoridades eclesiásticasy las mentes superticiosas creyeron que el Maligno proporcionaba a las brujas, a través de los gatos , el poder de viajar por el aire.

DURANTE la Batalla de Inglaterra, muchos habitantes de Londres y de otras ciudades aprendieron a utilizar a sus gatos como sistema de alarma para conocer cuándo se acercaba un bombardeo. Observaron cómo, antes de que los aviones alemanes fuesen captados por los radares, sus pelos se erizaban y corrían hacia los refugios, comprendiendo que debían seguirlos sin perder tiempo. Gracias a ello se salvaron tantas vidas humanas que las felinos recibieron una medalla en reconocimiento a sus servicios.


Schul, Gaddis, Burton, Brown, Morris, Bozzano, Oldfield y otros autores nos cuentan otras fascinantes historias de gatos telépatas, clarividentes o dotados de habilidades que escapan a cuanto conocemos sobre ei mundo animal y que han sido estudiadas en laboratorio. El padre de la parapsicología científica, J.B. Rhine, ha estudiado cuidadosamente 50 casos de rastreo psi, en los cuales diferentes perros o gatos fueron capaces de localizar a sus dueños tras atravesar largas distancias, sin que se lograse encontrar explicación de cómo supieron hacerlo. Un ejemplo es la gatita Clementine, cuyos dueños se trasladaron desde Dunkirkj (Nueva York) hasta Denver (Colorado), dejándola en casa de unos vecinos, de donde se escapó para aparecer en el nuevo domicilio de sus dueños al cabo de cuatro meses, no quedando dudas sobre su identidad – entre otras razones – porque en sus patas delanteras tenía siete dedos. Otro caso bien comprobado es el deSmoky, un gato persa cuyos propietarios se trasladaron desde Oklahoma hasta Menphis, sin llevarlo consigo, para encontrárselo en esta ciudad al cebo de un año; un hábito característico del minino confirmó su identidad: cuando la hija de sus dueños tacaba el piano, Smoky se sentaba junto a ella y colocaba sus patas delanteras encima del teclado.

Hiperestesia felina

Hay gatos cuya lealtad se prolonga incluso más allá de la muerte, habiéndose observado cómo, tras sufrir sus dueños un accidente y ser enterrados, en ocasiones a bastantes kilómetros de su casa, los felinos se dirigieron hacia su tueba – sin que nadie se explique cómo supieron localizarle – para darles el último adiós a incluso para permanecer de por vida en el cementerio, se que los familiares fuesen capaces de sacarlos de allí. Existen también casos de gatos-fantasma, a los que mucha gente asegura haber visto u oído en los lugares que frecuentaron en vida. Otros gatos han demostrado su extraordinaria sensibilidad psíquica reaccionando ante apariciones que eran simultáneamente percibidas por humanos a en habitaciones de casas encantadas, donde los investigadores sentían bruscos descensos de temperatura que no eran detectados por el termómetro. Durante siglos ha sido creencia generalizada en numerosas regiones que los gatos son capaces de pronosticar con un comportamiento específico cuándo va a llover, o incluso cuándo se avecina un terremoto, lo que podría explicarse por una hipersensibilidad felina a los cambios meteorológicos o a los disturbios magnéticos. Pero también se han observado casos de gatos que parecen conocer perfecta e inexplicablemente la hora y el día de la semana en el que suceden ciertos acontecimientos sociales que suscitan su interés y provocan en ellos determinados comportamientos.

Un dios enigmático

Si estas habilidades u otras parecidas son, en ocasiones, compartidas por el perro u otros animales, el gato se diferencia de ellos por sus excepcionales características y por su extraordinaria historia, que le convierten en un animal mágico y misterioso por excelencia. La única certeza histórica sobre su origen es que el primer gato domesticado del que guardamos memoria aparece en Egipto tres mil años antes de Cristo, representado en pinturas funerarias, frescos, estatuas y sarcófagos. Las vastas necrópolis felinas donde se hallaron cientos de miles de cuerpos momificados de gatos que fueron utilizados por los ingleses como fertilizantes, permiten deducir la existencia de dos variantes de mininos domesticados: uno lo utilizaban como auxiliar de caza y el otro como animal sagrado de compañía y guardián contra ratas y serpientes.Los egipcios lo elevaron a su panteón, tal vez por su mirada enigmática que les hizo ver en él una manifestación del supremo principio divino: el Ojo Solar. De ahí que Ie llamaran mau, término que – si bien se considera derivado de sus maullidos – para los egipcios también significaba ojo. Un mito egipcio explica así su aparición: viendo a los hombres rebelarse contra su grandeza, el dios Ra decidió castigarles, enviando a la sanguinaria leona Sekhmet – que simboliza las plagas – para destruir a la especie humana. Pero luego sintió piedad, transformando a Sekhmet en la dulce y voluptuosa Bastet, diosa venerada con una máscara de gata, que representa la benevolencia divina, lo que la hizo muy popular.
Para el esoterismo egipcio tanto Sekhmet (regente de la sangre) como su doble Bastet (diosa de la alegria, de la música y del erotismo) emanaban del corazón del cielo, la constelación del León, fuente de las virtudes celestes que los egipcios atribuyen a la vitalidad sanguínea y erótica. Según Heródoto, las fiestas de Bastet o Pasht constituían una de las más importantes efemérides egipcias, que congregaban en mayo a la décima parte de la población. Muchas de estas festividades se celebraban en Bubastis, ciudad sagrada fundada en el delta del Nilo para honrar a los gatos y a su diosa Bast, donde eran enviados para ser enterrados los cadáveres de estos felinos. Los sacerdotes locales consideraban al gato enroscado sobre si mismo el símbolo de la sabiduría y de la meditación, invitando a los neófitos a identificarse con éste durante su iniciación, para favorecer el pasaje a un plano de conciencia más elevado.Durante el trayecto, las multitudes danzaban al son de la flauta, emborrachándose y entregándose frecuentemente a desenfrenos sexuales, celebrando la victoria de la primavera sobre el invierno. Así pasa a ser el felino una representación agraria de tipo orgiástico, carácter que lo mantendrá como animal predilecto de las brujas, continuadores de prácticas que subsistieron a través de los siglos, lo que quizás explique la hostilidad hacia los gatos en el Cristianismo.

En cambio, entre los egipcios, el gato representaba el espíritu del bien, el amor, la maternidad y la fertilidad, convirtiéndose en el símbolo animal de la trinidad formada por la virginal madre Isis (de la que Bastet se considera una manifestación), su es poso Osiris (nacido de la gata sagrada Nout) y su hijo Horus, y – al igual que ellos se enfrentan a Seth, símbolo de las fuerzas destructoras – se representa al gato combatiendo Apophis, la serpiente-dragón de las tinieblas.
Tan preciados eran estos animales que la ley egipcia condenaba a quien matase voluntariamente a uno de ellos a ser lapidado por la multitud. Cuando se incendiaba un edificio, la preocupación principal de todos era salvar al gato – que se sentía misteriosamente atraído por el fuego, a diferencia de sus actuales congéneres – y si éste moría se untaban con sus cenizas, guardaban luto, rasuraban sus cabezas, se depilaban las cejas y mantenían prolongados ayunos, al tiempo que se celebraba una ceremonia fúnebre a la que asistían las autoridades locales. Al iniciar los persas la conquista de Egipto, sus tropas atacaron la fortaleza de Pelusium (Port Said) haciendo avanzar a los gatos a modo de escudos, obligando a los egipcios a rendirse sin combatir, por temor a dañarles. La exportación de los gatos estaba castigada con penas severas, y los múitiples intentos griegos de hacerse con ellos para acabar con las ratas dio lugar en uno y otro bando a las primeras redes de espionaje y contraespionaje. Finalmente la ocupación de Egipto por las tropas persas, aiejandrinas y romanas permitió la expansión progresiva del gato doméstico al resto del mundo.

Un diablo medieval

Aunque varias tradiciones mantienen que los primeros gatos salieron de Egipto y desembarcaron en la península Ibérica por culpa de Moisés, hacia el siglo XIV a. de C. Cuando éste cruzó el mar Rojo y sus aguas se abatieron sobre el ejército egipcio, el general griego Galsthelus que lo mandaba decidió evitar el oprobio de la derrota, marchándose con su esposa Scota, hija del faraón, sus familiares, amigos, sirvientes y pertenencias, estableciéndose en Brigantia, en el actual Portugal. Mil años después, su descendiente Fergus I navegó hasta Irlanda, llevándose todos los gatos. Fergus II conquistó el norte de la isia vecina, llamándola Scotta, en honor a su antepasada egipcia. Y asi es como los gatos llegaron a España, donde siempre fueron muy queridos y jamás sufrieron persecución, y donde se recuerda a ambos reyes legendarios. Los clanes escoceses – el más antiguo de los cuales es el de Chattan – derivan su nombre de la palabra catt (gato), que es de origen celta, y muestran gatos rampantes en sus escudos, como hicieron algunas de las cohortes romanas que se instalaron en Egipto. Pese a que, ya a mediados del siglo V, demostró su eficacia al combatir a las ratas grises, portadoras de la peste e importadas por los hunos, el gato doméstico no se hizo habitual en la Europa continental hasta las Cruzadas, cuando los caballeros los trajeron de Tierra Santa, regalándoselos a las monjas, a quienes las ratas hacían la vida imposible.

El gato salvaje era el animal de Freya, diosa nórdica del amor y la belleza, consagrado a la griega Afrodita y asimilado a la Diana galorromana, divinidades asociadas a la fecundidad. Esa asociación del felino con el principio femenino y con los ritos paganos de la fertilidad se mantendrá durante la persecución de los gatos, promovida por los eclesiásticos, que les presentaban como manifestaciones diabólicas o como compañeros de las brujas, hasta el punto de que la palabra inglesa hell (infierno) parece provenir de Hel, el nombre germánico de Freya.
Debido al deseo de exterminar o asimilar hasta el último de los vestigios paganos que permanecían enraizados en la cultura popular, y de eliminar las diversas corrientes heréticas, satanizándolas, el gato se convirtió en victima de los miedos, el fanatismo y totalitarismo de la ortodoxia religiosa imperante. La consecuencia generalizada fueron las famosas ceremonias del fuego celebradas en casi toda España y presididas por las autoridades eclesiásticas, que cubrieron en ellas con un barniz cristiano viejas fiestas paganas. En la época de la siembra o de la recolección agraria, los lugareños preparaban un fuego al que arrojaban los gatos vivos y luego extendían sus cenizas por los campos o hacían que algunos animales pasaran sobre las mismas, convencidos de que así aseguraban su purificación y fertilidad. Desde el punto de vista mágico que rige todo rito, si los gatos – al exterminar las ratas – aseguraban la abundancia, ¡qué mejor víctima que ellos para favorecer las cosechas! Los fuegos eclesiásticos fueron haciéndose extensivos a las más importantes fiestas cristianas. En toda Francia se generalizó la quema de gatos en la fiesta de San Juan, convirtiéndose en la más importante de las festividades parisinas y siendo el propio rey quien prendía el fuego.

Fuego, peste y herejías.

Para acabar con los brujos que se sospechaba podían posesionarse del cuerpo de un gato, en el año 962 fue instituido en Metz el miércoles del gato, durante el curso del cual – al inicio de cada cuaresma – 13 mininos eran lanzados vivos – con gran pompa – a una gigantesca hoguera, en la plaza mayor. En el 961, el Conde Balduino III implantó la ceremonia del Kattestoet. Cada año, el segundo sábado de mayo, se arrojaban dos o tres gatos vivos desde las torres del castiilo belga de Ypres, para proclamar la renuncia de todo el pueblo a sus antiguas prácticas paganas. Esta bárbara tradición subsistió hasta la primera guerra mundial, siendo sólo interrumpida durante las ocupaciones extranjeras. En 1938 se reinició dicha fiesta que cuenta con gran arraigo popular y atrae cada año miles de visitantes, sólo que ahora los gatos negros que se lanzan a la multitud son de peluche. En 1022 los teólogos consideraban al gato una de las manifestaciones principales del Espíritu del Mal, junto con el sapo, el macho cabrío y el perro, que reaparecerán luego como animales de compañía o familiares de las brujas. El prelado inglés Walter Map, la máxima autoridad eclesiástica durante el reinado de Enrique II Plantagenet, aseguraba que, durante las ceremonias de los valdenses aparecía de pronto un enorme gato negro, cuya mirada apagaba todas las luces del recinto; hacía entonces reconocer a sus adeptos su identidad con el Diablo, exigiéndoles que le besasen bajo la cola como homenaje y dando paso a una orgía en la que se permitían todos los excesos. Una acusación similar se repitió durante el sangrante proceso que sufrieron los Templarios.El teólogo Alain de Lille aseguraba que el gato era la figura central de todos los cultos heterodoxos, afirmando que cátaro procedía del latin cattus (gato) y concluyendo que los cátaros no eran más que adoradores del diablo. El Papa Inocencio III declaró herejes a los cátaros y al gato un instrumento diabólico y animal impuro, por lo que cuantos poseían estos animales resultaban sospechosos de herejía; cientos de miles de gatos fueron quemados, hervidos o crucificados. Como consecuencia de ello, las ratas que viajaban en los barcos de los cruzados extendieron con celeridad la peste bubónica, que se cobró entre sus victimas al propio Inocencio III y diezmó la cristiandad.

En las islas Hébridas escocesas persistieron hasta mediados del siglo XVIII los taigherm, ritos neopaganos, en los que los mininos eran consagrados al demonio, para luego ser quemados a fuego lento. Después del último alarido emitido por un gato sacrificado, no podía transcurrir mAs de un minuto hasta que fuese quemado el siguiente. El oficiante tenia que ofrecer este sacrificio sin comer, beber ni descansar, durante cuatro días consecutivos, hasta que el diablo aparecia como un espantoso gato negro, profiriendo amenazas y, finalmente, para evitar que siguiese la inmolación, el demonio cumplía los deseos del sacrificador o les otorgaba extraordinarios poderes mágicos. El pacto con el diablo dejó de ser atribuido a grupos específicamente heréticos en el siglo XVI, para ser patrimonio de individuos que se reunían en asambleas presididas por un gato negro u otra entidad con orejas de gato – tras franquear grandes distancias – gracias al poder de viajar por los aires, que éste les otorgaba.

Ante la feroz persecución que padeció, apenas se entiende cómo pudo asegurar este animalito su supervivencia y su calidad de amigo del hombre en Occidente. Ella se debe a que contó con la simpatía de algunos sectores; así lo atestiguan una serie de leyendas y cuentos cargados de simbolismo esotérico que insisten en la utilidad del gato históricamente, todos los periodos en los que han proliferado desproporcionadamente las ratas correspondieron a las épocas que siguieron a las matanzas de gatos, trayendo disentería, hambre y epidemias de peste.

Un animal benéfico


La Marina escapó a los nefastos efectos de la desaparición de los gatos, ya que los marineros estaban convencidos de que – además de cuidar la carga y las provisiones – protegen al barco de las tempestades, levantan el viento y actúan como amuletos. Las compañías de seguros se negaban a indemnizar a los armadores contra las ratas si no llevaban dos gatos en el barco afectado.

Viendo que el gato se lavaba continuamente, se convencieron de que era el único animal que no portaba gérmenes, convirtiéndose en el predilecto de sus hogares, al tiempo que el gato negro se convirtió en símbolo de la suerte y en emblema de la Loteria Nacional Francesa. Lo curioso de esta trágica historia, es que la insólita evolución que convirtió en Europa a este animal en aliado de Satán no se produjo en casi ninguna otra civilización. Pero todas ellas le hicieron participe de sus tradiciones religiosas. Y es que el gato ha sido y sigue siendo el símbolo por excelencia de la magia y del misterio, tanto para muchos de quienes están en su secreto, como para quienes le contemplan como un ser inapresable. ¿Quién no ha tenido alguna vez la sensación – como Maupassant – de «amar y detestar a estos animales encantadores y pérfidos».

ADMIRADO EN ORIENTE

EN el Islam se observa con aprecio al gato, ya que contaba con el afecto de Mahoma._ Los musulmanes le atribuyen un nacimiento sobrenatural y una leyenda pretende que, viendo que las ratas incomodaban a los pasajeros del Arca, Noé pasó su mano sobre la frente del león que estornudó, expulsando por su boca una pareja de gatos. Por todo ello, la tradición islámica considera al gato como un animal muy favorable, siempre que no sea negro. Un minino perfectamente negro posee cualidades mágicas, y se come su carne para librarse de un conjuro mágico; su bazo colgado de una mujer detiene las menstruaciones; con su sangre se escriben poderosos conjuros.

En Extremo Oriente se atribuyeron al minino poderes mágicos, La excepción es Camboya, donde a veces es visto como un servidor de los infiernos. Tanto en este país como en Indonesia se le sumergía en una charca, se le regaba con agua o se le obligaba a atravesar un rfo para forzar a los dioses a conceder la lluvia necesaria. En India es muy respetado y simboliza la beatitud del asceta, por su aparente indiferencia ante el mundo exterior.En China se le veneraba y se le consideraba un animal benefactor y signo de buena suerte, que encarna todas las virtudes del Taoímo, considerándose su partida la irrupción de la desgracia en el hogar que habitaba, pero también se le sacrificaba y sepultaba para garantizar la buena cosecha. Los adivinos de la corte imperial observaban su agitación y los guiños de sus ojos como posibles augurios de catástrofes naturales.En Japón, pese a que se le aprecia mucho por los servicios que ha prestado, es considerado un animal de mal augurio, capaz de matar a las mujeres o de adoptar su forma.
En África Central, los brujos-curanderos confeccionaban muchos de sus saquitos de medicina con la piel de un gato salvaje. Mientras para los indios Pawnees de Norteamérica, éste es un símbolo de dirección, reflexión e ingeniosidad. Lo ven como un observador, magno y ponderado, que consigue siempre lo que se propone. Por ello lo convirtieron en un animal sagrado que no puede ser matado más que con fines religiosos y observando para ello ciertos ritos.

PURIFICADOR DE LAS ENERGIAS NEGATIVAS

Cómo nació el gato doméstico es un enigma que la zoología no ha logrado resolver satisfactoriamente. Las teorías científicas coinciden en que nació en el norte de África durante la prehistoria, fruto de la mutaci6n o del cruce y domesticación de algún felino salvaje. Dado que, tanto las mitologías egipcia y peruana como otras tradiciones aseguran que el gato vino acompañando a los dioses civilizadores, algunos fijan su procedencia en las estrellas o en la desaparecida Atlántida. Los egipcios le consideraban el sinbolo de la naturaleza, la fertilidad, el amor y la salud, ya que quitaba los venenos del cuerpo. Una tradición asegura que un genial veterinario, alquimista y sacerdote de Ptah, lo habría creado por mutación de un animal semisalvaje. Basándose en ella, Jean Louis Bernard, estima que el gato fue creado con la intención de que sanease los ambientes, atrayendo hacia sí – como un imán – los residuos psíquicos que los polucionan y que el gato absorbe y asimila, al igual que hace con los fluidos negativos de las personas enfermas. Tan arriesgada afirmación puede encontrar apoyo en las modernas investigaciones de los geobiólogos sobre la influencia de las diversas radiaciones en nuestra vida cotidiana. Según ellos, el gato elige para descansar – además de los lugares física o afectivamente cálidos – aquellos puntos de fuerte intensidad energética, en los que él se recarga, pero que resultan contraproducentes para los humanos, comportándose como una esponja que absorbe y purifica las influencias de su entorno.